La fórmula básica
Convierte la potencia de vatios a kilovatios dividiendo entre 1.000. Después multiplica por las horas de uso:
Ejemplo sencillo
Imagina un aparato de 800 W que se usa una hora al día durante 30 días. La estimación sería 0,8 kW × 30 horas = 24 kWh. Con un precio hipotético de 0,20 €/kWh, la parte de energía costaría 4,80 €, antes de impuestos y otros conceptos.
El ejemplo no describe una tarifa vigente: cada persona debe introducir el precio que corresponda a su contrato y periodo horario.
Por qué el resultado puede diferir
- La potencia de la etiqueta suele indicar una condición de funcionamiento; el consumo real puede ser menor o variar.
- Frigoríficos, bombas de calor y termostatos regulan su funcionamiento y no consumen lo mismo todo el tiempo.
- Si tu precio cambia por hora, una tarifa media simplifica el cálculo y puede alejarlo del importe real.
- La factura incorpora más conceptos que el coste variable de energía.
Dónde encontrar los datos
La potencia aparece en la placa del aparato, el manual o la ficha técnica. Para una medición más precisa, un medidor de consumo compatible puede registrar kWh durante un periodo representativo. Comprueba que cualquier dispositivo sea seguro y adecuado para la carga conectada.
El precio por kWh aparece en tu contrato o en el desglose de la factura. Si hay varios periodos horarios, realiza una estimación para cada tramo en vez de usar un único precio.
Prueba con tus números
La calculadora de coste de un aparato aplica la fórmula automáticamente y muestra kWh y euros por periodo. No guarda tus entradas.
Los resultados son aproximados y no constituyen una oferta ni una garantía de ahorro.